El coro está en alto, sobre la cancela de entrada y vestíbulo abrazando toda la latitud de la nave central. El órgano se incorporó al edificio el 8 de octubre de 1772, consta de un teclado de 49 teclas y cuatro grandes fuelles de nueve palmos de longitud con siete pliegues cada uno. El edificio se remata con un campanario, donde se encuentra la campana mayor, la del rosario, y dos más al Oeste y al Norte. El reloj continúa ofreciendo la hora a la villa, con un mazo que golpea la parte superior de la campana para los cuartos y la parte más baja para las horas.
Veneración especial sienten los huercalenses por su Virgen del Río, cuyo santuario se encontraba originariamente en la Rambla del Bobal, a unos 4 kilómentros al Sur de la población, en un paraje que las inundaciones de 1973 arrasaron y que hoy se encuentra bajo las aguas del pantano de Cuevas del Almanzora. El enclave actual de esta milagrosa Virgen, cuya efigie es hoy una réplica de la de aquélla, se encuentra en la ermita de San Francisco, barriada cercana, desde donde se lleva en procesión a la iglesia cada Domingo de Ramos. De igual devoción goza la efigie de Jesús Nazareno, una talla del imaginero murciano Salzillo, hoy de un valor incalculable. El resto de imágenes que desfilan durante las célebres procesiones de Semana Santa constituyen el mayor tesoro artístico de la comarca, y quizá de toda la provincia de Almería; las imágenes de la Misericordia del imaginero Francisco Berbel, la Virgen de las Angustias o el Santo Entierro, pertenecen a las tres cofradías centenarias que desfilan año tras año: Paso Morado, Paso Blanco y Paso Negro.



La torre o castillo árabe
El curioso visitante que se acerque a esta pequeña ciudad en crecimiento que es hoy Huércal-Overa bien puede perder algo de su precioso tiempo en admirar los escasos, aunque admirables, edificios y monumentos singulares que pueden verse; en torno a las dos glorietas se vive el ir y venir callejero diario, aunque las modernas urbanizaciones no han hecho sino incrementar un casco urbano que según el último censo ronda en torno a los 9.000 habitantes, más una considerable población flotante que corrobora ese cotidiano vivir.
Monumento al Cura Valera
Por la voluntad popular de toda la villa y con el respaldo de una corporación encabezada por don Rogelio Fajardo, se suscribió, en el año 1950, el monumento que se erige frente a la iglesia de la Asunción, en una glorieta rodeada de jardines, y que representa a uno de sus hijos más ilustres, Salvador Valera Parra, más conocido por el Cura Valera.
Nacido el 27 de febrero de 1816, aún hoy se conserva su casa natal en la calle que lleva su nombre. Estudió en el Seminario de San Fulgencio de Murcia. Ordenado sacerdote en 1838, cantó su primera misa en la iglesia del Convento de las Capuchinas de Murcia. En 1849 fue nombrado ecónomo del Curato de Alhama y en 1851 del de Huércal-Overa, que abandonó, a instancias del señor Obispo de Murcia, por el de Cartagena, hasta 1868 en que volvió nuevamente a Huércal-Overa, a cuya parroquia se consagró hasta su muerte el 15 de marzo de 1889. Actualmente, por la entrega a sus paisanos y cuantos necesitaron de su caridad, se ha iniciado un proceso de beatificación que culminará con el reconocimiento de la Iglesia a este padre de enfermos, pobres, marginados y desventurados, ejemplo de sacerdocio que ejerció donde más se le necesitó. Alamedas, amplias avenidas, paseos, como el Calvario, Guillermo Reina, un parque municipal, zonas de recreo y expansión, completan la visita de esta villa, cuya actividad febril se muestra día a día.

El edificio o palacete de las Cuatro Torres
Situado frente al actual Ayuntamiento, el edificio data de finales del siglo XIX, aunque no se encuentra filiación alguna con ningún otro monumento de la zona; algún otro vestigio semejante queda en la cercana Cuevas y también en la murciana Lorca. Como comúnmente se le conoce, está flanqueado por cuatro torres que le otorgan un aire de palacete modernista y que hoy se encuentra, por decisión de sus dueños, cerrado y en un estado de deterioro exterior lamentable.

Huércal la Vieja
Castillo musulmán que conserva todo el perímetro amurallado, esta situado en una de las cumbres de Sierra Almagro. Su apogeo comenzó en el siglo XII.
Castillo de Santa Barbara
También del siglo XII, conserva la torre principal de la fortaleza y parte de aljibes y perímetro amurallado.
Torre de la Ballabona
De época musulmana, su construcción pudo ser utilizada como torre óptica de señales.
Fortaleza de Urtal
Se conservan dos grandes aljibes de la época califal hasta el final de la etapa musulmana.